«El tiempo es llegado: la verdad se hace visible y asumible por mucha gente»

FINA BLÁZQUEZ. Barcelona, 28/9/2008.
«Tanta gente debemos haber vibrado para entender, aceptar y manifestar la verdad del Jesús hombre y rabí judío, que me maravillo con la lectura de sus palabras en el libro».


Sr. Sabán:

Estoy leyendo su libro -a un tercio del mismo estoy solamente- pero no me puedo estar de decirle... cómo la certeza que tenía, en cuanto a cómo DIOS (ese concepto aceptado pero inconcebible de describir, por su grandeza infinita, dada nuestra capacidad limitada, aunque sea puesta la fe y la buena voluntad, sin duda) nos habla, inspira, señala, muestra... Nos pone las palabras en la boca -prácticamente casi sin saber que lo sabíamos- realidades ocultas o negadas, que expones tranquilamente desde una claridad que de pronto aparece a nuestros ojos del entendimiento, con toda nitidez, cual si la niebla -de la que tal vez no somos conscientes, pero que nos rodea- se hubiera levantado y difuminado en el aire, con una brisa suave bajo el sol que calienta en la mañana, pudiendo, de pronto, ver.

Tanta gente debemos haber vibrado en la onda y antena -como Vd. mismo ha vivido-, para entender, aceptar y manifestar la verdad del JESÚS HOMBRE Y RABÍ JUDÍO, que me maravillo con la lectura de sus palabras en el libro... Mientras digo... «DIOS mío, DIOS mío... ¡Qué grande eres...! Estaba segura y sabía que era correcto...».

Vd. posee, naturalmente, las facultades, las circunstancias, la cultura, el equipo magnífico de sus amigos, familiares y colaboradores... para dar forma escrita, narrada, de tal "comprensión".

Pero, ciertamente, podemos ver que el tiempo es llegado, en que LA VERDAD se hace visible y asumible por mucha gente, probablemente en todo el mundo, si tenemos las antenas preparadas, seamos de cualquier condición, sexo, religión o estatus. Y podemos ver y vivir cómo las trampas, los intereses y errores de los poderes oscurantistas, que durante tantas generaciones nos han sumido o intentado sumir en la tiniebla mental más absoluta (“aunque muchos en el corazón nos resistiéramos”). Ahora estamos felices, viendo p.e. LA VERDAD escrita, como Vd. ha hecho y recién acaba de presentarnos: “JESÚS, CIUDADANO Y RABÍ JUDÍO”.

Ello nos hace sentir -como es mi caso-, que "LA MESA", por fin, gracias a Dios, tiene cuatro patas muy bien puestas y está muy bien asentada, para que, con los codos sobre ella o no, podamos estudiar, comer, conversar o escribir, viviendo, compartiendo y respirando en paz.

Por fin son vislumbradas y expuestas al conocimiento público la realidad y las palabras de LA LUZ DE LA VERDAD, y barrida la negación de la evidencia. Volvemos pues -loado sea Dios por ello-, a la unidad en la diversidad, que tan sana es para el alma y para el cuerpo.

Con todo mi respeto y cordialidad, reciba un afectuoso saludo. Y felicidades por su obra, en la que sigo enfrascada.

Fina Blázquez