«Recomiendo este libro a los interesados en la verdadera historia de Jesús de Nazaret»

JORGE MAGDALENO BASSAS. 15 de diciembre de 2008.
«El libro del Dr. Mario Saban es un extraordinario trabajo de investigación que permite al lector llegar a conocer en profundidad las fuentes de las que bebió Jesús para predicar tal y como lo hizo».  
El proceso de cualquier persona que quiera saber la verdad del Jesús histórico empieza por una lectura en profundidad de los Evangelios. El libro de Mario Saban es una excelente obra que basándose en esta lectura profunda y comparando dichos Evangelios con el Antiguo Testamento, va desgranando con mucho rigor las interpretaciones erróneas que hizo la nueva religión, el cristianismo del siglo II, para alejar a Jesús de su religión propia, el judaísmo.

Después de muchos años investigando las raíces del cristianismo por diversos caminos, encuentro en este libro un compendio de todas las pruebas de lo que es la realidad histórica: Jesús nació, vivió y predicó como un judío devoto cuya misión era purificar su religión quitándole las excesivas exigencias que hacían la vida más difícil a su pueblo en forma de leyes ceremoniales, pero sin tocar ni un solo mandamiento de la Torá, de la enseñanza.

El Dr. Mario Saban ha conseguido escribir una obra maestra que cualquier cristiano-católico o simplemente cristiano debería leer sin temer que las bases de su fe se vean amenazadas. Si se sigue a Jesús de corazón y no simplemente de definición, es necesario leer esta obra para entender quién era realmente Jesús y qué pretendía con su predicación.

La Iglesia Católica como sucesora del Cristianismo primitivo que alejó a Jesús de su religión propia, el judaísmo, ha pretendido desde el concilio de Nicea del año 325 que el creyente lo sea solamente por su fe, aunque no pueda entender. Los Evangelios fueron elegidos por el papa Gelasio en los años 494-496 tal como explicó en su día el
acreditado monje benedictino y biblista de la abadía de Montserrat, Pius-Ramón Tragan. Se eligieron cuatro Evangelios entre varias decenas que existían y se declararon oficialmente canónicos. Al leerlos en profundidad se observa un continuo interés en establecer dos bandos, los judíos y Jesús. Este intento de diferenciarlos se sostendría si Jesús no fuera judío, pero sí lo era y por lo tanto solamente demuestra el interés en remarcar a Jesús como un cristiano, cuando el cristianismo nació unos cien años después de su muerte.

El Dr. Mario Saban explica detalladamente y con clarividencia la historia real y las fuentes del Antiguo Testamento de las que Jesús extrajo sus parábolas y su predicación, comparando los textos antiguos hebreos con los Evangelios y permitiendo al lector ver las similitudes. A los no creyentes también les recomiendo esta obra porque su agnosticismo o ateísmo puede deberse a que no les ha convencido la versión católica de la vida de Jesús y su divinización. Al leer este libro conocerán a un hombre real que siguió devotamente su religión y pretendió purificarla pero sin separarse ni un centímetro de ella.

A los cristiano-católicos y a los cristianos en general no les debe crear ningún problema de fe la lectura de este
libro. Lo que el creyente debe conocer es la fe de Jesús en su Padre Celestial, sin darle importancia a la titulación
de Hijo de Dios o de Dios mismo que le ha dado el dogma católico. Los que seguimos a Jesús, y yo soy uno de ellos
en mi vida diaria y en lo más profundo de mi corazón, tenemos suficiente con sentirnos cerca de él. Como dijo el
apóstol San Pablo en su discurso en el Areópago de Atenas: “El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en
él, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos construidos por la mano del hombre” (Hechos de los Apóstoles, 17, 24).

Recomiendo este excelente libro a todos los interesados en la verdadera historia de Jesús de Nazaret y en su vida.

Jorge Magdaleno Bassas